Steve Jobs Superstar

La siguiente representación contiene SPOILERS. Por favor apaguen sus móviles y prepárense para adorar a su nuevo dios. Muchas gracias.

Silencio sepulcral. De pronto la sala rompe a aplaudir cuando hace acto de presencia el director de orquesta, que se dirige majestuosamente a su atril, batuta en mano, entre el recibimiento respetuoso de público y músicos. A una señal de la batuta y el silencio regresa a la sala, los instrumentos empiezan a afinar, y en unos minutos todo estará preparado para que empiece la función. Estamos ante un espectáculo operístico con tintes de drama shakesperiano en tres actos, tres momentos fundamentales en la vida de Steve Jobs a tiempo real. Cuenta el devenir de una persona con tintes mesiánicos destinado a cambiar el mundo con su mensaje, pero para ello tendrá que luchar contra los elementos y contra sí mismo, buscando la redención ya que nuestro mesías no es perfecto, tiene dudas y algunas veces no ha actuado correctamente. También sufrirá traición por parte de aquellos a los que consideraba sus amigos más cercanos. Afortunadamente en este viaje le acompañará una mujer entregada a la obra de su maestro, Joanna Hoffman, que servirá de apoyo y brújula moral a nuestro protagonista en una sucesión de extensos diálogos, compuestos de una complejidad tanto histórico-tecnológica como emocional cuyo final no es otro que expandir el mensaje y adorar a nuestro nuevo dios. La función está a punto de comenzar.

El primer acto se centra en los instantes previos del lanzamiento del Macintosh en 1984 que sirve para presentarnos al personaje, desvelarnos sus peculiaridades, su visión singular y única de las cosas y sobre todo su miseria moral, te dejan claro que no van a esconder nada sobre este personaje tan vital en la historia reciente. Todo mesías tiene su lado oscuro y en la autosuperación está su grandeza, y si hay autosacrificio, mejor. Ya llegaremos a eso. Descubrimos cómo piensa Steve Jobs, su empeño por el control absoluto de sus creaciones, como si tratase de compensar el caos que ha sido su vida a través del dominio total de sus proyectos. Su obsesión por el trabajo es tal que incluso reniega de la paternidad de su hija, que busca desesperadamente el afecto de su padre, pero no es correspondida. El estilo de vida de nuestro héroe y mesías le granjea no pocas enemistades y sus más allegados sólo le muestran temor. Nuestro mesías cree que está a punto de cambiar el mundo con su última creación. ¿Tendrá éxito? ¿Se difundirá su mensaje? El tiempo lo dirá.

Empieza el segundo acto, centrado en los instantes previos del lanzamiento de los ordenadores para escuelas en 1988 de la nueva empresa llamada Next, que creó Jobs tras fracasar con el Macintosh y ser despedido de Apple. Nuestro mesías no está en su mejor momento, ha conocido el amargo sabor de la derrota, y ahora trata de recuperar la grandeza perdida. Los héroes se miden por su capacidad de superar las adversidades, y nuestro mesías ha sido puesto a prueba. Este acto tiene dos grandes áreas: magnífica la de Jobs y Wozniak, grandes amigos de antaño, donde se enfrentan reabriendo viejas heridas. Seth Rogen (Wozniak) está impecable. Grandiosa también el área de Jobs y Sculley Iscariote en la que el segundo explica, con un gran pesar, las razones de su traición a su guía espiritual. Estremecedor. Un largo camino de contrición espera a nuestro protagonista, tantas adversidades y sufrimiento…esto no era lo planeado, ¿acaso tanto sufrimiento tiene algún sentido?

Llegamos al tercer y último acto, centrado en los instantes previos del lanzamiento del iMac en 1998. Aunque en esta ocasión este acto se centrará en los aspectos más personales de nuestro mesías. Steve Jobs, ahora sí, está alcanzando el éxito que buscaba y su mensaje se está expandiendo entre los fieles, pero en su interior no es feliz, le falta algo. Gracias a la ayuda de su fiel Joanna, encontrará el equilibrio espiritual, pero para hallarlo deberá reconciliarse con la hija a la que una vez repudió. Es en este momento cuando nuestros corazones se abren a nuestro mesías, cuando te muestran todos los sacrificios que tuvo que hacer, a todo lo que tuvo que renunciar para alcanzar sus sueños, a su propia hija! La reconciliación con su hija simboliza la reconciliación con nosotros, sus fieles seguidores. Nuestro mesías ha llegado y le hemos aceptado de todo corazón, sus enseñanzas serán las nuestras, cambiarán nuestra vida de una manera que no podíamos imaginar. Y así llegamos al final del show, todo termina entre atronadores aplausos del público. Ha sido un buen espectáculo.

Volviendo a la realidad y haciendo una valoración general de la película, no puedo si no aplaudirla por su punto de partida original, huyendo del típico biopic y en este caso centrándose no en contarnos su vida, obra y milagros mediante, nada de eso. Estamos ante la deconstrucción de todo un personaje icónico de nuestra generación en tres momentos puntuales. Tengo a Aaron Sorkin en un pedestal, este tipo nunca defrauda, y tampoco lo ha hecho esta vez, y consigue entenderse a la perfección con el director, Danny Boyle, y entre los dos le dan un ritmo vertiginoso a un film dónde los protagonistas no hacen más que hablar como si de un musical o una obra de teatro se tratase. Consiguen entender y transmitir lo que fue y significó Steve Jobs para todo el mundo, mérito para Michael Fassbender que se marca una gran interpretación como Jobs, así como los demás secundarios. El único “pero” que le pongo es la concesión final tratando de hacerlo quedar bien a través de la reconciliación con su hija. Sin embargo hemos contemplado al Jobs más cruel y más emocional posible, capaz de lo peor y de lo mejor, la figura más allá del mito. Después de todo era humano, como nosotros.

One thought on “Steve Jobs Superstar

  1. No había querido leer tu crítica hasta no ver la película. La he visto esta noche. La verdad es que no tenía ni idea de lo que iba a ver, pues me esperaba una (otra más) peli biográfica “al uso” y me he quedado de piedra al verla… ESPECTACULAR. Una apuesta muy arriesgada y que no sé si debe funcionar sin tener algo de conocimiento del personaje en cuestión, pero coincido plenamente en tu valoración.

    Obra, por otro lado, que merece varios visionados (creo yo) para disfrutarla con toda la plenitud que se merece.

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